La negociación de Zapatero con la ETA de 2005 a 2007 y siguientes
La ETA utiliza en 2011 vías vaticanas para intentar contactar con el Gobierno
El Mundo 1.08.2011
La banda terrorista ETA y la izquierda abertzale han enviado mensajes al Gobierno en los últimos meses para intentar retomar el diálogo a través de los más variados cauces, entre ellos las denominadas «vías vaticanas».
La intención de la banda terrorista ETA y de la izquierda abertzale era que el Ejecutivo se prestara a establecer una negociación en los términos planteados en la de 2006 y para ello han empleado algunos canales previsibles, como la Fundación Henry Dunant o el abogado Brian Currin, y otras que lo son menos, como las que las fuentes consultadas denominan «vías vaticanistas».
Fuentes próximas al Ejecutivo confirmaron a este periódico que la organización terrorista ha estado utilizando a estas personas e instituciones como buzón y que la respuesta que se les ha dado ha sido siempre negativa. Los mismos medios aseguran que el mensaje remitido por la ETA y también por algunos de los impulsores de Bildu era vago porque se centraba más en la petición de que el diálogo se retomase que en cuestiones concretas; aunque también es cierto que la organización terrorista viene dejando claro en cada uno de sus comunicados cuáles son sus objetivos.
Cada uno de los buzones empleados por la banda en esta ocasión ha tenido su papel en los últimos años cada vez que la ETA ha tanteado la posibilidad de negociar. Todos ellos con suerte y trayectoria desigual. La Fundación Henry Dunant, especializada en resolución de conflictos, fue la elegida por la banda terrorista como intermediaria para negociar durante todo el proceso iniciado oficialmente en 2006, aunque había sido preparado con años de antelación. Finalizados los encuentros y fracasado su contenido poco antes de las municipales de 2007, el socialista Javier Solana accedió a presidirla después de que dejar su cargo como responsable de Exteriores de la UE.
Su presencia al frente de la Dunant fue interpretada como una posibilidad abierta a reconducir una parte de las bases asentadas en el anterior diálogo, de modo que el polo radical lo entendió así. Conversaciones y documentos internos intervenidos recientemente a los dirigentes de la antigua Batasuna mostraban su interés en ponerse en contacto con la «Henry Dunant de Solana». No obstante, las fuentes próximas al Gobierno consultadas han asegurado tajantemente que Solana no ha intervenido en la recepción ni en el traslado de los mensajes de la organización terrorista, y que la banda ha preferido recuperar a algunos de los diplomáticos vinculados o pertenecientes a la fundación con el objetivo de explotar su amistad o su cercanía con algunos de los miembros del Gobierno y, de forma más intencionada, con el ex ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Fuentes policiales aseguran que el dirigente de la izquierda abertzale Rufi Etxeberría es quien con mayor frecuencia se ha acercado a las instalaciones de la fundación para tratar de impulsar sus intereses, y lo señalan como el interlocutor de la izquierda abertzale. Del mismo modo que es quien emplea a todos los sectores vascos a los que tiene acceso, como por ejemplo una parte del sector empresarial, para hacerle llegar sus pretensiones al Ejecutivo. Y de la misma manera que hay dirigentes de Bildu que se emplean en reforzar esta vía.
En esta historia es lógica la intervención de Currin y de su grupo de contacto porque esa es la función que ellos mismos se han atribuido desde el primer momento. Participante en las conversaciones del proceso irlandés y avalado por la Joseph Rowntree Corporation Trust, este abogado surafricano quiso presentarse como mediador, aunque desde un principio defendió las tesis de Batasuna frente al Estado de un modo tan efectivo que sustituyó en la difusión de su mensaje a los dirigentes de esta formación que le habían buscado, en un momento en el que éstos no podían manifestarse por su situación de ilegalización.
Tan desconocedor de la realidad vasca como soberbio, valoró como «histórico» cada uno de los comunicados emitidos por la banda por muy vacuos que resultasen. Después, difundió un documento utilizando el nombre de varios premios Nobel, que se fue desinflando y, finalmente, creó un grupo de verificación que no ha hecho amago alguno de verificar los zulos de la organización ni los viajes de sus miembros al extranjero para comprar material explosivo. La intervención de Currin en este asunto es la más insistente. Son suyos los mensajes que llegan con mayor insistencia, a veces varios por semana, al Ejecutivo.
El buzón más interesante en estos momentos es el asignado a las «vías vaticanistas» cuya identidad no ha trascendido, pero que vienen confirmando la tendencia de un sector de la Iglesia vasca y del Vaticano de mantener un canal siempre abierto con la organización terrorista que ha venido utilizándola con regularidad. Fue la Comunidad de San Egidio la que primero se acercó al Gobierno de José María Aznar para pedir una negociación con la banda. Fue rechazada entonces -aunque sería el obispo Uriarte quien interviniese en aquellas conversaciones- y en el proceso desarrollado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, el interlocutor elegido fue distinto.
El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, y el dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi tantearon la posibilidad de la intervención vaticana en 2005, poniéndose en contacto con el cardenal vasco-francés Roger Etxegarai. Las autoridades vaticanas, no obstante, supeditaron su participación al visto bueno de la Iglesia española y, en esa ocasión, este plácet no fue concedido.
El devenir de la legislatura y la convocatoria de elecciones ha paralizado algunos de los pasos que pudieran darse para consolidar respecto a la ETA lo que el presidente Zapatero calificó el pasado viernes, 29.07.2011, como una situación de avances «sustanciales, definitivos y determinantes». Según los dirigentes socialistas vascos, el Ejecutivo considera que ha hecho todo lo que estaba en su mano al desarrollar una estrategia en la que la izquierda abertzale, a cambio de dar ciertos pasos, se ha visto fortalecida y ha logrado colocar con un éxito sin precedentes una de sus marcas en las instituciones.