Inicial

Un cristiano muere asesinado por su fe cada cinco minutos

Jesús Colina/Alfa y Omega ReL 4.02.2012

El sociólogo Massimo Introvigne, representante de la OSCE para la lucha contra la intolerancia y la discriminación contra los cristianos, afirma que, «cada cinco minutos, un cristiano muere asesinado por su fe». Presentó estos datos por primera vez a la comunidad internacional a inicios de junio, al intervenir en la Conferencia sobre diálogo interreligioso entre cristianos, judíos y musulmanes, que se celebró en Budapest, organizada por la entonces Presidencia húngara de la UE. A esa denuncia, según la cual cada año son asesinados por su fe 105 mil cristianos en el mundo, le siguió una oleada de críticas e incluso comentarios irónicos, en particular por parte de la Unión de ateos y Agnósticos Racionalistas, una asociación de origen italiano, por considerar que esos números son una exageración.

Como respuesta a estas reacciones, en ocasiones mordaces, Introvigne reconoce: «De estas posiciones podemos sacar una lección: se infravalora hasta tal punto el problema de los cristianos perseguidos que, cuando se citan las cifras, parecen a primera vista increíbles». Es verdad, por ejemplo, que en las últimas semanas los medios han recogido los sangrientos ataques contra cristianos de Nigeria a manos de la secta fundamentalista islámica Boko Haram. Algunos medios occidentales -pocos- informan sobre las condenas a muerte por apostasía o blasfemia en Irán o Pakistán, o los ataques contra iglesias en Indonesia. Pero, otras muchas situaciones endémicas de persecución, quizá precisamente por ser endémicas, pasan desapercibidas, como es el caso de naciones de Oriente Medio, o de China, Vietnam o la India.

Las estadísticas de los mártires
¿De dónde surge, por tanto, el cálculo citado por el representante de la OSCE? Introvigne se basa, ante todo, en los trabajos del primer centro mundial de estadística religiosa, el estadounidense Center for Study of Global Christianity, que dirige David B. Barrett, fallecido en agosto pasado, que publicó periódicamente la famosa World Christian Encyclopedia y el Atlas of Global Christianity. Los estudios de Barrett son los más citados en la materia por el mundo académico.

En 2001, Barret y su colaborador, Todd M. Johnson, comenzaron a recoger, además, estadísticas sobre los mártires cristianos. En su obra World Christian Trends AD 30-AD 2200, trataron de calcular el número total de mártires cristianos -así como de las otras religiones— en los dos primeros milenios del cristianismo, hasta el año 2000. Como base para su trabajo, escogieron esta definición de mártires cristianos: «Creyentes en Cristo que han perdido la vida prematuramente, en la situación de testigos, como resultado de la hostilidad humana». Explicaron que perder la propia vida en la situación de testigos no implica juicio alguno sobre la santidad personal del mártir, sino que significa sencillamente que ha sido asesinado por ser cristiano, no como víctima de una guerra o de un genocidio de motivaciones políticas o étnicas, no religiosas.

El volumen de 2001 revelaba que estos mártires cristianos, en los primeros dos milenios, habían sido unos 70 millones, de los cuales, 45 millones perdieron la vida en el siglo XX. Las discusiones que surgieron en estos diez años, tras la publicación del libro, han servido para confirmar el carácter riguroso del estudio. Desde entonces, Barrett y Johnson actualizaron todos los años sus cálculos, sin modificar los criterios ni la definición. En la primera década del siglo XXI, el número de los mártires cristianos fue creciendo hasta alcanzar a mediados de siglo la alarmante cifra de 160 mil nuevos mártires al año.

En 2010, como explicaron en el artículo Cristianismo 2011: mártires y resurgimiento de la religión, publicado, en enero de 2011, en la revista International Bulletin of Missionary Research, el número de mártires disminuyó respecto a la mitad del decenio precedente, en particular porque «la persecución de los cristianos en el Sur de Sudán se mitigó tras los acuerdos de paz de 2005». Sin embargo, permanecían o se hicieron más agudos otros focos de martirio, en particular en la República Democrática del Congo y en Corea del Norte. A causa de estos factores, Barrett y Johnson calcularon que, en el año 2011, morirían unos 100 mil mártires.

El representante de la OSCE ha comparado estos estudios con los resultados del libro The Price of Freedom Denied, de los sociólogos estadounidenses Brian J. Grim y Roger Finke, quienes aplican la teoría sociológica de la economía religiosa a las persecuciones religiosas y sus consecuencias sociales. Según Grim y Finke, el número de los mártires cristianos podría ser superior, entre 130 y 170 mil al año.

Esconder los números para esconder la matanza
Massimo Introvigne, en el estudio que citó en la Conferencia de Budapest, ofreció las cifras más prudentes de Barret y Johnson, unos 105 mil mártires en 2011, número muy inferior al propuesto por Grim y Finke. Esto significa que, al día, mueren por su fe entre 287 y 288 cristianos, doce por hora, es decir, uno cada cinco minutos. El representante de la OSCE aclara: «Si no se gritan al mundo estas cifras de las persecuciones de los cristianos, si no se detiene la matanza, si no se reconoce que la persecución de los cristianos es la primera emergencia mundial en materia de violencia y discriminación religiosa, el diálogo entre las religiones y las culturas sólo producirá hermosos congresos, sin resultados. Quien esconde los números quizá, simplemente, busca no hacer nada para detener la matanza».

-------------------------------------------

Cada año son asesinados por su fe cristiana 105.000 personas

ReL 4 junio 2011

Está claro que Hungría se está situando a la cabeza de los países europeos que no están dispuestos a perder su identidad cristiana. Con su nueva Constitución recién aprobada, que ratifica esas raíces y hace bandera por la vida y por la familia, el Gobierno húngaro de Viktor Orban, presidente de turno de la Unión Europea, ha organizado un congreso cerca de Budapest que está sirviendo para denunciar la persecución de cristianos.

En la Conferencia Internacional sobre el Diálogo Interreligioso entre Cristianos, Judíos y Cristianos, el sociólogo italiano Massimo Introvigne, experto en sectas y representante de la OSCE para la lucha contra la intolerancia y la discriminación contra los cristianos, ha aportado una cifra escalofriante: cada año son asesinados por su fe cristiana 105.000 personas. La cifra no incluye los cristianos muertos por otras razones en las distintas guerras que asolan el planeta.

"Cada cinco minutos", dijo Introvigne, "muere un cristiano por su fe. Si estas cifras no gritan al mundo, si no se detiene esta plaga, si no se reconoce que la persecución de los cristianos es la primera emergencia mundial en materia de violencia y de discriminación religiosa, el diálogo entre religiones sólo producirá congresos estupendos, pero ningún resultado concreto".

Un diplomático egipcio presente en el congreso, Aly Mahmoud, afirmó allí que en su país, donde se están produciendo gravísimos ataques contra las iglesias coptas, van a llegar leyes que prohibirán a los imanes musulmanes discursos de incitación al odio o la congregación de manifestaciones hostiles a las puertas de los templos.

Pero puede que para entonces sea tarde. El cardenal Peter Erdö, arzobispo de Budapest, alertó de que muchas comunidades cristianas en Oriente Medio morirán porque tendrán que huir: "Que Europa se prepare a una nueva oleada inmigratoria, esta vez de cristianos que huyen de la persecución".

Y muchos de ellos, niños. Más de un millón de pequeños son víctimas de esta persecución anticristiana, según afirmó el metropolita Hilarín, encargado de relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

--------------------------------------

Mil quinientos mártires y confesores de las persecuciones comunistas elevados a los altares por la Iglesia ortodoxa rusa

18.11.2011 Antonio Gaspari/Zenit ReL

“Los más de mil quinientos nuevos mártires y confesores elevados a los altares de la Iglesia rusa constituyen sólo una pequeña parte de la multitud de santos ortodoxos que han conseguido el triunfo histórico espiritual de la Iglesia en medio de las persecuciones comunistas sin precedentes por crueldad y sacrilegio”.

Esta ha sido la afirmación de Georgij Mitrofanov, profesor de historia de la Academia ortodoxa de San Petersburgo, al intervenir en la conferencia internacional organizada por la Fundación Rusia Cristiana, con el título “Crisis de la humanidad y deseo de felicidad. ¿Qué puede decir la Iglesia hoy?”.

En la conferencia que se celebró en Milán y Seriate, Italia, del 28 al 30 de octubre de este año, Georgij Mitrofanov, autor del libro Rusia y el siglo XX publicado por la editorial Agat de San Petersburgo, habló de la persecución del régimen comunista hacia la Iglesia ortodoxa.

El profesor ruso, además de sacerdote ortodoxo, explicó que desde 1918 a 1921, el régimen bolchevique, pretendiendo la supresión física de la Iglesia y de sus miembros activos, generalmente no involucraba a los sacerdotes en acciones antirreligiosas de sus órganos represivos o de propaganda.

Las persecuciones de este primer periodo no han dejado rastros en las fuentes escritas, ya que en aquellos años prácticamente no se realizaba ninguna investigación, y los únicos testimonios escritos que se conservan de la represión son las órdenes de arresto (las que se conservan) y sobre todo las condenas a fusilamiento.

Sin embargo, de los periodos siguientes y más intensos de las represiones, del 1922 al 1923, del 1928 al 1934, y del 1937 al 1941, la Comisión sinodal de la Iglesia ortodoxa rusa tiene una gran cantidad de fuentes escritas, que permiten precisar al detalle las circunstancias de la muerte de millares de víctimas del terror, ya sea entre el clero que entre los laicos comprometidos.

Esto se debe a que los investigadores de la policía secreta GPU o NKVD registraban detalladamente el desarrollo de cada operación, desde las operaciones de intervención hasta la emisión de la sentencia.

Según el profesor Mitrofanov, “si comparamos las persecuciones sufridas por la Iglesia ortodoxa rusa en el periodo soviético con la de los cristianos de los primeros siglos, las primeras resultaron mayores pero además más crueles y refinadas en sus métodos”.

Sin embargo, añadió, no sería justificado considerar a todas las víctimas de aquel periodo, laicos y sacerdotes, como mártires por el solo hecho de morir durante las persecuciones antirreligiosas”.

El docente ruso explicó que los sacerdotes y laicos arrestados en los años 20 y 30 del siglo XX, eran acusados normalmente de delitos políticos, y que era muy raro que durante los interrogatorios se les exigiera renegar de Cristo o de su propio ministerio sacerdotal.

El objetivo principal de los interrogadores era el de obligar a las víctimas, incluso con feroces torturas físicas y morales, a reconocerse culpables de las acusaciones recibidas, implicando al mismo tiempo al máximo número de personas posible como cómplices.

Para el profesor Mitrofanov, “el primer deber moral ante Cristo en este periodo de persecución no era tanto la capacidad del cristiano arrestado de profesar a Cristo con palabras durante los interrogatorios sino la capacidad de resistirse, bajo tortura, y de no reconocer los delitos falsos que se les imputaban ni la complicidad de personas inocentes”.

Y, según este criterio, la Comisión sinodal para la canonización ha considerado posible presentar como material algunos documentos relacionados con sacerdotes y laicos perseguidos y asesinados.

Como conclusión, el profesor Mitrofanov destacó que “si el pueblo ruso, que sufrió incalculables pérdidas humanas, históricas y culturales en el camino que lo llevó a superar la pretensión de construir el paraíso en la tierra, reveló a todo el mundo el carácter utópico y estéril del comunismo, la Iglesia ortodoxa rusa que opuso a los perseguidores del cristianismo la multitud de sus nuevos santos y confesores, mostró al mundo la invencibilidad de la Iglesia en su lucha espiritual contra una de las concepciones más terribles en la historia de la humanidad”.

-----------------------------------------------