Crónica del siglo XXI
HISTORIA UNIVERSAL
Obama rectifica y seguirá con la política de Bush en Guantánamo y restablecerá los tribunales militares
2009-05-15 L D (EFE)
El presidente de EEUU, Barack Obama, restablecerá los tribunales militares de la era Bush para los presuntos terroristas detenidos en la base de su país en Guantánamo, según confirmó a Efe una fuente del Gobierno.
La fuente, que pidió el anonimato, confirmó
informes de medios locales de que Obama anunciará una serie de
cambios respecto a los nuevos tribunales militares, establecidos
bajo la presidencia de Bush para enjuiciar a presuntos
terroristas.
Fuentes de la Casa Blanca no se han pronunciado públicamente al
respecto, pero recordaron que el Gobierno de Obama ha estado
revisando el asunto de qué hacer con los 241 detenidos que
permanecen en Guantánamo desde que el presidente ordenó su
cierre. Algunos medios han indicado que el número de detenidos
que estarían sometidos a los tribunales militares oscila entre
10 y 20.
Pocas horas después de su investidura, Obama suspendió los
tribunales militares y ordenó, mediante una orden ejecutiva, el
cierre del penal en Guantánamo para el 22 de enero de 2010. Se
prevé que, entre otros elementos, la orden ejecutiva que
emitirá Obama restringirá las pruebas "oídas" a
terceras personas y que se pueden utilizar en los tribunales en
contra de los detenidos.
Tampoco se permitirá el uso de pruebas obtenidas mediante
métodos coercitivos, incluyendo la asfixia simulada. Además,
los detenidos tendrán más libertad de escoger a sus abogados
militares y los que se nieguen a dar testimonio tendrán la
protección de posibles sanciones legales.
Según The New York Times, bajo los nuevos tribunales, los
detenidos tendrán más derechos que los que tuvieron bajo el
mandato del anterior presidente, George W. Bush (2001-2009), pero
"no tendrán toda la gama de protecciones legales que tienen
los acusados en tribunales civiles".
Las cortes militares fueron establecidas para enjuiciar a
presuntos terroristas detenidos en el campo de batalla en
Afganistán en 2001, pero han causado la repulsa de los
defensores de los derechos humanos y han sido objeto de diversas
demandas.
El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, dijo
en un comunicado que la decisión de Obama marcará un paso hacia
la mejora y fortalecimiento de las políticas en torno a los
detenidos en Guantánamo. "Estoy de acuerdo con el
presidente y con nuestros comandantes militares de que es hora de
que comencemos de nuevo y fortalezcamos nuestras políticas de
detenciones. Aplaudo las acciones del presidente hoy",
agregó Graham, uno de los congresistas que estudia el tema con
la Casa Blanca.
La decisión de Obama coincide con los reproches que le hacen los
grupos de izquierda por haberse negado a divulgar más fotos
relacionadas con la tortura de prisioneros en Irak y Afganistán.
Como senador, Obama se opuso en 2006 a la creación de los
tribunales o comisiones militares para enjuiciar a los presuntos
terroristas y, al igual que muchos demócratas en su momento,
argumentó que éstos violaban la Constitución porque limitaban
los derechos legales de los prisioneros.
En paralelo, la Cámara de Representantes de EE.UU. ordenó que
Obama entregue un plan "exhaustivo" sobre el cierre del
centro de detenciones en Guantánamo y el traslado de los
detenidos que allí permanecen, antes de desembolsar fondos para
cerrar esa prisión. La exigencia fue incluida en un proyecto de
ley de gastos de defensa suplementarios de 96.700 millones de
dólares que aprobó hoy la Cámara de Representantes para el
año fiscal en curso, que termina en septiembre próximo.
También pide que ese plan incluya "los resultados de un
análisis sobre el riesgo que suponga para la seguridad nacional
el traslado" de cualquiera de los detenidos. En un claro
revés para Obama, la Cámara Baja se negó a aprobar los 80
millones de dólares que solicitó la Casa Blanca para tramitar
el cierre del penal en Guantánamo.
La versión de la medida de gastos que aprobó el Comité de
Asignaciones del Senado sí incluye los 80 millones de dólares
pero prohíbe el traslado de los detenidos de Guantánamo a suelo
estadounidense. Ambas versiones tienen que ser armonizadas en un
solo texto antes de enviarlo al Despacho Oval.