Inicial
Segundo de Bachillerato

El Frente Popular. Discurso de Largo Caballero en la campaña electoral de 1936

"Tenemos que unirnos contra la clase burguesa.

        Nos dicen que hay que defender la Patria, pero para ello se necesita un proletariado sano. El verdadero patriotismo está en desarrollar la economía y la industria nacional, no en provecho de una minoría, sino en provecho de la colectividad.

        Por encima de críticas y de todo, hemos de unirnos contra la clase reaccionaria, y aunque en ciertos momentos nos unamos a otros elementos, sin renunciar a nuestra independencia política, como en las luchas del día 16, que se presenta en dos frentes; de un lado, la reacción (…), y del otro, los que quieren contener a esa reacción.

        Comunistas y socialistas, unidos a los republicanos, hemos firmado un pacto que no nos satisface, pero, a pesar de ello, hemos de cumplirlo todos, y el día 16 a votar, pase lo que pase en el acoplamiento de candidatos y vaya quien vaya en las candidaturas.

        Indudablemente, después, hemos de seguir nuestro camino. Pero, ¿qué sucedería si triunfasen las derechas?

        Las derechas me acusan de que yo preparo la guerra civil. Yo tengo que decir aquí que cuando yo he dicho que hay que responder con la guerra civil es contestando a sus amenazas de pasquines y prensa que dicen que van a exterminar el marxismo, (…). Todo esto lo hacen para atemorizar a la clase media, presentándonos como salvajes, porque decimos la verdad respondiendo a esas gentes y les advertimos que no hablamos por hablar, sino que cumplimos nuestra palabra.

        En el Parlamento, puestos en jarras, nos decían: ¿Por qué no la hacéis mañana?, creyendo que era sólo palabrería. Pero hemos demostrado que no somos como ellos; que si se atreven a poner en práctica sus propósitos, les cerraríamos una vez más el paso, puesto que necesitan para sus manejos fascistas a la clase obrera, y ésta, a pesar del soborno, no la conseguirán si algunos elementos no realizan una doble traición.

       Pero si desde las alturas, a pesar de todo, se realizase una nueva traición, no será al rescate de la República sólo a lo que habrá que ir, sino a algo más”

Mundo Obrero, 3 de febrero de 1936

Referencias del autor: Largo Caballero jefe del PSOE y de la UGT. Decía tener ideas marxistas y hablaba de la dictadura del proletarido como objetivo de la revolución que propugnaba. Por eso le llamaban "el Lenin español". Sus rivales en el partido negaban que tuviese ideas, pero él controlaba la mayoría. Había sido colaboracionista de la dictadura de Primo de Rivera.
Ahora propugnaba la unión de las sindicales CNT y UGT para hacer la revolución.
Quería el poder por medio de las elecciones o de la guerra civil, por eso no aceptó la derrota electoral de los izquierdistas en 1934 y hace participar al PSOE en la guerra civil desde 1934.

Clasificación del texto

Contexto histórico próximo y antecedentes cercanos:

Las elecciones de noviembre de 1933 habían sido ganadas por la derecha y el centro por una gran mayoría (más de cinco millones de votos contra tres de las izquierdas).
En las Cortes que surgen de esas elecciones de 1933, aparece en primer lugar la CEDA como vencedora de las elecciones con 115 diputados;
seguida del Partido Radical de Lerroux con 102, que se puede considerar también de derechas porque su centrismo de entonces era contrario al izquierdismo sectario de Azaña.
Son los dos únicos partidos grandes. No hay ningún otro cercano a los 100 diputados. Incluso el PSOE que aparece con 58, perdiendo la mitad de los que tenía, pasa a ser casi uno de los grupos pequeños. Y los demás izquierdistas aún quedan mucho más reducidos. Los grupos menores de la derecha aparecían muy incrementados.

La izquierda no admite que gobierne la derecha. En virtud del planteamiento de Azaña de que "por encima de la democracia está la República", y que ésta ha de ser gobernada sólo por lo republicanos, entendiendo por tales a los de izquierda. El problema es que el pueblo no les ha votado. Largo Caballero dice que esto es una traición. Nunca ha importado el pueblo, lo importante siempre ha sido lo que dicen las izquierdas. Como en 1931, también ahora la derecha acepta lo que le impone la izquierda y la CEDA de Gil Robles consiente en no gobernar, en que el gobierno sea del Partido Radical apoyado desde fuera por la CEDA. Van manteniendo la República ralentizando o no aplicando las medidas más virulentas y anticlericales. Es el período bienio radical-cedista. Sus adversarios lo denominan el bienio negro.

Azaña estuvo en primera línea de la insurrección armada contra el gobierno de la República surgido de las elecciones de 1933. En el diario El Sol de 17.04.1934, se publicaban sus palabras del día anterior en una reunión con sus seguidores republicanos izquierdistas:
"Por encima de la Constitución está la República y, aún más alta, se alza la Revolución".
Azaña intentó en julio de 1934 imponer su propio proyecto golpista al PSOE y a los catalanistas de la Esquerra, pero los socialistas no quisieron someterse y aquel golpe fracasó. Azaña para justificar su golpismo decía en julio de 1934:
“Antes que ver la República convertida en sayones del fascismo o del monarquismo preferimos cualquier catástrofe”.
Pero cuando la guerra de 1936 declaraba su consternación.

LA REVOLUCIÓN DE 1934
Hasta que el anuncio de que va a haber 3 ministros de la CEDA en el gobierno es utilizado por la izquierda, por la conjunción republicano-socialista, para lanzarse a la insurección armada. La realizan en nombre del antifascismo, que es hasta hoy lo mismo que ponerse el pasamontañas. Preparada en toda España, la falta de entendimiento en muchos sitios con la CNT y la carencia de apoyos masivos hace que sólo se manifieste en que los insurrectos van al choque con las fuerzas del orden y en que cometen algunos asesinatos, excepto en dos lugares, en Asturias, donde es una cruenta revolución hasta esa fecha, y el gobierno tiene que afrontar una verdadera guerra que para controlar la situación, y en Barcelona, donde el propio presidente de la Generalidad, Companys, proclama el Estat Catalá, rompiendo así el Estatuto de autonomía de Cataluña, además de la Constitución de la República.

CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN DE 1934

La izquierda ha proporcionado una victoria total a la derecha.
La derecha mantiene y consolida la República frente al intento de la izquierda de conseguir el poder, aunque fuese derribando la República.
Las organizaciones que han protagonizado la acción armada, como son de izquierda, no son ilegalizadas. Y aún siguen hablando dogmáticamente de la democracia como si fueran sus propietarios y diciendo quién es demócrata y quién no.
La izquierda prepara la revancha. Para esa revancha, las izquierdas utilizaron el victimismo, proclamando falsamente que había miles y miles de víctimas de la represión,
La impunidad fue el primer paso para el viraje hacia la revancha de la derrota de esa insurrección y guerra de 1934.

La convocatoria de elecciones
La utilización del escándalo del estraperlo para hundir a Lerroux, a iniciativa de Prieto y Azaña oficializada por Alcalá Zamora, es aprovechada por éste para nombrar, en diciembre de 1935, a Portela Valladares presidente del Gobierno, y para disolver las Cortes convocando nuevas elecciones para febrero de 1936.

PLANTEAMIENTO DE LAS ELECCIONES COMO REVOLUCIÓN Y GUERRA CIVIL
Ante las elecciones convocadas para febrero de 1936, la derecha no se une en una coalición general como sí hace la izquierda:
El Frente Popular es la coalición de los socialistas, los comunistas y los que ellos, en su terminología marxista, llaman, izquierdas burguesas, que son los republicanos de izquierda acaudillados por Azaña. Su bandera es proclamarse "antifascistas", lo que es situar a todos los que no entran en su alianza como fascistas y como tales a extinguir.
Recibirán el voto de la CNT. Utilizan el victimismo, planteando la urgencia de liberar a los detenidos y encarcelados por la revolución de 1934. Así recibirán el voto de la CNT.

El planteamiento de las izquierdas es de utilizar las elecciones para volver a intentar la revolución con la que eliminar a los católicos y derechistas y tomarse la revancha de su derrota en la revolución y guerra de 1934, reconquistando el poder por la fuerza si no ganan las elecciones.
Largo Caballero amenaza con la guerra civil y promete que no serán sólo palabras.
Esta amenaza de guerrra civil la reitera machaconamente en muchos otros textos que forman el contexto de éste texto, por consiguiente.

En un mitin en Alicante, el caudillo socialista había proclamado el 19 de enero de 1936:
“Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la guerra civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos” (El Liberal, de Bilbao, 20 de enero de 1936).  

Largo Caballero en Linares en otro mitin el 20.01.1936:
“... la clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la Revolución”.  

El 10.02.1936, en el Cinema Europa, Largo Caballero insistía:
“... la transformación total del país no se puede hacer echando simplemente papeletas en las urnas... estamos ya hartos de ensayos de democracia; que se implante en el país nuestra democracia”.

El 1 de noviembre de 1933:
“En las elecciones de abril (1931), los socialistas renunciaron a vengarse de sus enemigos y respetaron vidas y haciendas; que no esperen esa generosidad en nuestro próximo triunfo. La generosidad no es arma buena. La consolidación de un régimen exige hechos que repugnan, pero que luego justifica la Historia”. “Vamos a la Revolución social. ¿Como? (una voz del público: como en Rusia) No nos asusta eso…Habrá que expropiar a la burguesía por la violencia”. “Tenemos que recorrer un periodo de transición hasta el socialismo integral, y ese período es la dictadura del proletariado, hacia la cual vamos. Había que “preparar la ofensiva socialista”. Largo Caballero, Discursos a los trabajadores, Barcelona, Fontamara, 1979, p.151-2. M. de Coca, Anticaballero, Madrid, Centro, 1975, p.85 y ss. M. Tuñón de Lara, La crisis del estado: dictadura, República, guerra (1923-1939), Barcelona, Labor, 1986, p. 129,170.

“Si no nos permiten conquistar el poder con arreglo a la Constitución… tendremos que conquistarlo de otra manera”. (febrero de 1933). Largo Caballero, Escritos de la República, Pablo Iglesias, 1985, p.34-5.

- “Antes de la República creí que no era posible realizar una obra socialista en la democracia burguesa. Después de veintitantos meses en el gobierno... si tenía alguna duda sobre ello, ha desaparecido. Es imposible". (Agosto de 1933, en la Escuela de Torrelodones). FPI, XIII, p .452, El Socialista, 16-8-33.

- “Se dirá: ¡Ah ésa es la dictadura del proletariado! Pero ¿es que vivimos en una democracia? Pues ¿qué hay hoy, más que una dictadura de burgueses? Se nos ataca porque vamos contra la propiedad. Efectivamente. Vamos a echar abajo el régimen de propiedad privada. No ocultamos que vamos a la revolución social. ¿Cómo? (Una voz en el público: ‘Como en Rusia´). No nos asusta eso. Vamos, repito, hacía la revolución social… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad. Y en tal caso, camaradas habrá que obtenerlo por la violencia… nosotros respondemos: vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente (Gran ovación). Eso dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil… Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil… No nos ceguemos camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar. El 19 vamos a las urnas… Más no olvidéis que los hechos nos llevarán a actos en que hemos de necesitar más energía y más decisión que para ir a las urnas. ¿Excitación al motín? No, simplemente decirle a la clase obrera que debe prepararse… Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista”. El Socialista, 9-11-33.

- “Cuando el Frente Popular se derrumbe, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado, lo que… quiere decir la represión… de las clases capitalistas y burguesas”. 24-5-36, en Cádiz, tras la victoria del Frente Popular. El socialista, 26-5-36. H. Thomas, La guerra civil española, Grijalbo, Barcelona, 1976, p. 203.

- “Hay que apoderarse del poder político; pero la revolución se hace violentamente: luchando, y no con discursos”. Congreso de las Juventudes Socialistas. R. Calaf Masachs, Revolución del 34 en Asturias, Fundación José Barreiro, Oviedo, 1984, p. 57.

- “No creemos en la democracia como valor absoluto. Tampoco creemos en la libertad”. (Verano de 1934 en Ginebra). M. Martínez Aguiar, ¿A dónde va el Estado español?, Madrid, p.135.

- “Nuestro partido, es ideológicamente, tácticamente, un partido revolucionario... cree que debe desaparecer este régimen". Mitin en el Cinema Europa de Madrid (1-10-34). 

- “Un recuerdo para todas las víctimas ocasionadas por la represión brutal de octubre … y que prometemos que hemos de vengarlas… No vengo aquí arrepentido de nada… Yo declaro... que, antes de la República, nuestra obligación es traer al socialismo... Hablo de socialismo marxista... socialismo revolucionario... somos socialistas pero socialistas marxistas revolucionarios… Sépanlo bien nuestro amigos y enemigos: la clase trabajadora no renuncia de ninguna manera a la conquista de Poder… de la manera que pueda…La República… no es una institución que nosotros tengamos que arraigar de tal manera que haga imposible el logro de nuestras aspiraciones… Nuestra aspiración es la conquista del poder... ¿Procedimiento? ¡El que podamos emplear!… Parece natural que se aprovechase ahora la ocasión para inutilizar a la clase reaccionaria, para que no pudiera ya levantar cabeza”. El Socialista, 13-1-36. En el cine Europa.

- "El Partido socialista no es un partido reformista (...) cuando ha habido necesidad de romper con la legalidad, sin ningún reparo y sin escrúpulo. El temperamento, la ideología, y la educación de nuestro partido no son para ir al reformismo". Discurso en el XIII Congreso del PSOE, celebrado en 1932, siendo Ministro de Trabajo.

- Largo Caballero ya en noviembre de 1933 en la localidad pacense de Don Benito propugnaba el como sea y la bandera roja contra la república:
«Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no una bandera tricolor de una Republica burguesa, sino la bandera roja de la Revolución socialista» (El Socialista, 9-noviembre-1933).

- "El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien, yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado la democracia burguesa e iremos a la conquista del Poder". 13 de noviembre de 1933.

Su actitud de buscar la guerra civil para estar en el poder la manifiestó ya el 23 de noviembre de 1931 siendo Largo ministro de Trabajo, ante la posibilidad de que las Cortes se disolviesen por no tener mayoría: «Ese intento sólo sería la señal para que el PSOE y la UGT lo considerasen como una provocación y se lanzasen incluso a un nuevo movimiento revolucionario. No puedo aceptar la posibilidad, que sería un reto al partido, y que nos obligaría a ir a una guerra civil».
(Acta de sesiones del Parlamento de 23.11.1931, El Debate, 24-11-31, Madrid).

Contexto histórico remoto y antecedentes lejanos:

El marxismo. (Es el socialismo revolucionario. Su objetivo es hacer la revolución mediante la utilización del malestar de los obreros explotados para conquistar el poder total estableciendo un sistema totalitario, la dictadura del proletariado, en el que el partido, la vanguardia concienciada del proletariado, será dueño de ese poder total económico y político).

Las internacionales.

El programa fundacional del PSOE, su programa máximo.

La huelga de 1917.

La colaboración con la dictadura y el nombramiento de Largo como Consejero de Estado de la Corona.

El Pacto de San Sebastián.

La insurrección de Jaca.

La caída de la monarquía.

El bienio social-azañista.

Significado del texto

Es un texto marxista. Revolucionario. Para conquistar el poder total mediante la revolución, si no es por las elecciones, por la guerra civil.

Incitación, provocación y preparación de la guerra civil.

Continuación y revancha de la guerra civil desencadenada en 1930 con la insurrección de Jaca y en 1934.

Inicial
Segundo de Bachillerato