Moa discrepa de Stanley G. Payne sobre las ganas de Franco de entrar en la Segunda Guerra Mundial en la que España no entró
Véanse conclusiones como la de Tusell,
minucioso en los detalles y mediocre analista: España no
entró en la guerra mundial, pero no fue por falta de ganas de
muchos de sus dirigentes, sino porque la realidad se impuso. Sin
embargo la realidad nunca se impone tal cual, sino a través de
las percepciones de los individuos, de otro modo Mussolini
habría permanecido al margen o Hitler no habría invadido la
URSS, por ejemplo. Franco y otros cuantos líderes demostraron un
perspicaz sentido de la realidad, mientras bastantes otros
monárquicos, generales, falangistas, exiliados
habrían metido al país en la contienda, deliberadamente o por
falta de ese sentido (Pío Moa, Años de hierro, p.
667). La neutralidad de España durante la guerra mundial
fue un hecho casi milagroso, cuya enorme improbabilidad casi
nunca ha sido apreciada debidamente. Como tampoco sus inmensos
beneficios para España y, en lo esencial, para la causa de los
Aliados (Churchill sí lo entendió en parte).
Franco fue, indiscutiblemente, el artífice de
aquella neutralidad. Neutralidad de valor imposible de
exagerar pero que, con apreciaciones como las de Tusell, queda
hundida a un nivel puramente trivial. La trivialidad del
propio historiador".
(Blog de Moa, 13 de marzo de 2008).