....Explicaciones y desarrollos.........
El igualitarismo es contrario a la razón, a la justicia y al progreso
La afirmación marxista de que "la razón
y la justicia exigen que la desigualdad desaparezca" es igualitarismo,
que es muy diferente de la igualdad y es contrario a la justicia
y a la razón. Es una afirmación que
aparece en el programa inicial del PSOE (1879-1880), que aún
está en vigor como su Programa Máximo, por decisión de todos los Congresos del
partido, incluido el Congreso de
2004.
El igualitarismo es que todos tengan lo mismo.
Mientras que la justicia consiste en dar a cada
uno lo suyo, no dar a todos lo mismo. La manera marxista de que
todos tengan lo mismo es que toda la propiedad esté en el
Estado, que nadie tenga propiedades, que todos sean iguales a
cero en cuanto a propiedades y a posibilidad de tenerlas,
trabajen lo que trabajen, estudien o no.
El igualitarismo es contrario a la razón y al progreso.
Porque nadie trabaja ni estudia si va a tener la misma nota y la
misma ganancia, que si no trabaja ni estudia. Por eso se hundió
la Unión Soviética; y por eso en China, la dictadura comunista,
para no hundir su economía, permite y utiliza el sistema de que
ganen más los que producen más y permite y utiliza la propiedad
privada e incluso permite y practica la explotación capitalista;
y el Partido comunista, dueño de China, está acumulando una
gran parte del capital mundial, siendo el principal explotador
capitalista de la mano de obra china y el que produce el paro y
la miseria de los trabajadores de los demás países mediante la
deslocalización.
La igualdad de todos es como personas, es
igualdad de la dignidad de todos, tengan el nivel de propiedades
que tengan. La igualdad exige que todos tengan los mismos
derechos políticos para elegir gobernantes y para ser elegidos,
para informarse y opinar sobre los asuntos políticos y sociales,
tengan el nivel de propiedades que tengan, y tengan la jerarquía
que tengan en los partidos, incluidos los partidos que dicen
hablar en nombre del Pueblo o del Proletariado. Incluida la clase
política, la nueva clase y los demás "we the People".
El programa inicial del PSOE es marxista y,
como tal, es socialismo revolucionario.
Llegará a su máxima radicalidad durante la Segunda República y
la Guerra de España de 1936, sobre todo al insertarse en el
Frente Popular (alianza contra los derechistas, que incluye hasta
la extrema izquierda).
Después se irá volviendo socialdemócrata, como los socialismos
de Occidente.
En 1979, en un Congreso Extraordinario, proclamará su renuncia a
definirse como marxista.
No obstante, en 2005, su dirigente Rodríguez Zapatero se
definió diciendo: "soy un rojo". Y para demostrar esta
pretensión de que es un rojo, buscó la alianza con todos los
sectores izquierdistas, incluyendo la extrema izquierda. La
exclusión de la derecha quedó ratificada por escrito en el
Pacto del Tinell firmado por el PSOE en 2003.