Crónica

Dezcallar avaló la información por la que la ONU condenó a la ETA por el 11M
Fue premiado por Zapatero con la embajada de España ante el Vaticano y ahora ha sido nombrado embajador en EEUU

Libertad Digital. 26.06.2008

Un día después de los sangrientos atentados del 11-M, la entonces ministra de Exteriores, Ana Palacio, logró que la ONU emitiera una condena clara contra ETA. Según revela este jueves el diario El Mundo, antes y después de emprender dicha misión, Ana Palacio confirmó en múltiples oportunidades esa información con el director del CNI, Jorge Dezcallar. En todas las llamadas, el máximo responsable de la inteligencia española aseguró que el dato sobre la autoría de ETA era veraz. Ahora, el que fuera nombrado por Aznar en 2001, recibe un nuevo premio del Gobierno socialista y ha sido nombrado embajador en EEUU.

Fernando Múgica señala en El Mundo que el 12 de marzo de 2004, un día después de la masacre, Dezcallar le dijo a Ana Palacio que el CNI descartaba prácticamente la participación de los islamistas en los atentados, inclinándose por ETA. De hecho, el propio Dezcallar se mostraba contrario a los datos de la Policía ya que esas redes de islamistas que estaba investigando estaban controladas por el CNI.  

Según la información, la aparición de la Kangoo fue otro punto que descolocó al máximo responsable de la inteligencia ya que veía ridículo que unos terroristas –según apunta la sentencia– dejaran ese tipo de datos en una furgoneta. Datos que, además, podrían llevar a su posterior detención. Cuando se enteró del hallazgo, Dezcallar intentó desmarcarse diciendo que se había enterado por los medios.  

Además de las consultas que Palacio hizo a Dezcallar, también tuvo comunicación con la delegación de EEUU encabezada tanto por Colin Powell como por la entonces consejera de Seguridad, Condoleezza Rice. Éstos le aseguraron que su Gobierno no tenía datos sobre la preparación del atentado por parte de Al Qaeda. Por eso la ministra estaba convencida de que los países del Consejo de Seguridad aprobaron la resolución, no sólo por su gestión, sino porque que cada uno de ellos tenía informes secretos.  

Múgica apunta en su noticia que Ana Palacio se vio obligada a volver a llamar a Dezcallar en plena noche española ya que The Wall Street Journal, de cuyo director era amiga la ministra, prefirió evitar la publicación de un artículo firmado por ella, pues tenían algunos datos sobre la participación de terrorismo islámico. En esa comunicación, volvió a decirle que aunque no se descartaba ninguna posibilidad, el CNI apuntaba a ETA.  

En la comisión de investigación creada por el Congreso, Dezcallar pareció olvidar muchas de las cosas que ocurrieron durante esos terribles días e incluso llegó a decir que la pista de ETA fue desvaneciéndose ante la aparición de unas pruebas que él mismo dijo que no eran claras. Ana Palacio dijo después que los datos que había recibido el Gobierno eran "no veraces e incompletas".  

Pese a todo lo ocurrido, Dezcallar fue nombrado muy poco después como embajador de España ante el Vaticano. Ahora, más de cuatro años después de los atentados, el Gobierno de Rodríguez Zapatero vuelve a premiarlo con lo que es probablemente la embajada más importante para cualquier país: la de Washington DC.

Durante su comparecencia el 20.07.2004 ante la Comisión de Investigación del Congreso sobre el 11-M , el entonces ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar, reconoció que el organismo no recibió información de carácter formal sobre los atentados de marzo hasta el día 16.  

El ex director del CNI dijo aquel día que le hubiera gustado poder "contribuir más" a la investigación de la masacre y llegó a decir que el centro estuvo "un poco fuera de juego" en relación con la misma, pero luego matizó que "no hubo participación institucional" de ese organismo. Reconoció además que en su primera conversación con Aznar, el mismo día de los atentados, le comunicó que la autoría más plausible era de ETA, mientras que el día siguiente le dijo que no tenía nada nuevo que aportar y que la respuesta debían darla las fuerzas de seguridad, porque en ese momento él "estaba fuera de juego".   El CNI elaboró el día 11, a las 15:51 horas, un informe en el que apostaba por la autoría de ETA cuando, señaló Dezcallar, no conocía el hallazgo de los detonadores y la cinta en la furgoneta abandonada en Alcalá de Henares. También dijo que mantuvo una conversación con el entonces secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, el día 11 por la mañana, cuando le informó de la hipótesis de ETA.

El CNI siguió investigando a ETA "muchos días después" del 13-M

Libertad Digital. 20.07.2004

La comparecencia del ex director del CNI de este lunes, 20.07.2004, abrió los trabajos semanales de la comisión. Dezcallar dijo que una célula islámica "local" está detrás del atentado y no Al-Qaeda. De la autoría de ETA, explicó, no tenía dudas el 11-M aunque esa vía fue debilitándose. Pese a esto, había "muchos elementos" que llevaron al Centro a seguir investigando la pista etarra. Sobre el informe de los contactos entre Carod y Otegi, matizó que "el CNI no espía políticos". Su sucesor aprovechó la comparecencia para hacer reproches a Aznar por esta filtración.

Dezcallar ha abierto su comparecencia negando que perteneciera al PP. El diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, que abría el interrogatorio, trataba con su pregunta de descartar cualquier imputación de favoritismo hacia el anterior Ejecutivo. El compareciente ha resaltado su independencia y sus conocimietos del "mundo árabe". Tras constatar el incremento presupuestario en los últimos tres años del CNI, Dezcallar ha confimado que el aumento de la partida presupuestaria se debió en buena parte "al incremento de riesgos en España por su situación internacional". Riesgos, explicó que comenzaron el 11-S con el ataque a Nueva York y Washington.

La aparición de los detonadores

Sobre el informe del CNI que hacía referencia al hallazgo de los detonadores en la misma mañana del 11-M, en contradicción con los documentos policiales, Dezcallar ha confirmado que ninguno de sus agentes estuvo en Alcalá de Henares en el momento en que se descubrió la furgoneta y que "en este asunto no discutiría con la Policía". Una manifestación con la que ha tratado de cerrar la polémica por las contradicciones entre informes y en  la que ha primado la versión de la Policía. En su comparecencia, ha pedido una mayor colaboración entre las fuerzas de seguridad y ha criticado que hasta el 16-M el CNI no estuviera en ninguna reunión ni se le sumistraran datos. Sin embargo, durante esos días mantuvo contacto telefónico con Aznar y el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa.  

Llamadas al PSOE  

Preguntado si también había hablado con dirigentes del PSOE, Dezcallar ha confirmado que el 11-M habló con Zapatero, al que trasladó su convicción de que ETA era la autora de la masacre. En un principio ha sostenido que también conversó con Pérez Rubalcaba el 13-M aunque luego ha tenido que matizar que esa conversación no se produjo hasta el 20 de marzo y que no abordó con él si el Gobierno había mentido.  

No hubo imprevisión  

El que fuera máximo responsable de la inteligencia española no cree que hubiera imprevisión. "No estábamos alertados de que se produjera un atentado como el del 11-M. A partir de octubre de 2003 Ben Laden cita a España como país enemigo. Las amenazas se han repetido pero el análisis que hacíamos sostenía que era muy probable un ataque muy fuerte contra nuestras fuerzas desplegadas en Irak". El momento de mayor alerta, ha explicado fue entre octubre y noviembre, "teníamos los sensores al rojo, estábamos esperando algo, después no hubo nada que nos hiciera presagiar algo".  

España, el eslabón más débil de la coalición  

En referencia al documento de un Instituto de Estudios noruego, que no se conoció hasta después del 11-M y que apuntaba a que los terroristas no hablaban de ataques en España, pero sí contra nuestras fuerzas en Irak, Dezcallar ha explicado que en ese documento se hablaba de que España era el eslabón más débil de la coalición. El objetivo de los terroristas, según ese documento interpretado por Dezcallar, era golpear dos o tres veces a nuestras tropas para forzar la retirada. El ex director del CNI ha confirmado que el autor de ese artículo conocía perfectamente la realidad española y su objetivo era o provocar la retirada a base de ataques a los soldados o forzar la derrota electoral del PP. "Este análisis es muy inteligente", ha dicho Dezcallar.  

ETA: la convicción del CNI  

El elemento definitivo para el CNI fue la aparicion de la cinta con los versos coránicos "pero había datos antes que nos hacian sospechar". Entre ellos, que la furgoneta no tenía las matrículas dobladas, ni una bomba falsa. Sin embargo, también pesó a la hora de decantarse en un principio por ETA la declaración institucional de Ibarretxe, "se supone que conoce la situación en Euskadi". La tesis de ETA, ha explicado, fue debilitándose y a lo largo de los tres días cambió el rumbo de la investigación aunque ha precisado que todavía la noche del 12-M había elementos, de los que no puede hablar, que no descartaban a los etarras. En este punto, Dezcallar ha reconocido que el trabajo de los investigadores fue muy difícil porque "era una investigación en abierto, la gente sabía en tiempo real lo que estaba pasando". Posteriormente ha matizado que la pista de ETA se ha seguido "incluso muchos días después del 11-M".  

Terroristas suicidas  

Otra de las polémicas a las que se ha referido Dezcallar ha sido al informe en el que se habla de la existencia de un terrorista suicida. El ex director del CNI ha explicado que, antes incluso de que el Instituto Anatómico Forense lo descartara, el CNI ya sostuvo que no había terroristas suicidas en los trenes. Sin embargo, en un informe del 15 de marzo habla de la posible existencia de terroristas suicidas. Dezcallar ha apuntado que los autores de la masacre "se daban ya por muertos" y que no se podían descartar nuevas acciones terroristas en las que se suicidaran. Al final, ha señalado, "se volaron por los aires en Leganés".  

"Al-Qaeda no está detrás"  

Dezcallar ha respondido que no está en condiciones de afirmar que Al-Qaeda sea la autora de la masacre. En este sentido, ha explicado los atentados pueden ser obra de "grupos locales desconocidos que duermen y se activan sin actividad terrorista previa" (...) Al-Qaeda y Saam Husein no tienen nada que ver". También ha apuntado que no hay datos sobre una posible colaboración entre el terrorismo etarra y el islámico.  

Aclaración a la Ser    

Sobre la nota aclaratoria que emitió el CNI a través de la Agencia EFE, Dezcallar ha matizado que no se trató de un desmentido sino que "aclaró" la información que estaba difundiendo la emisora de Polanco desde primeras horas del 13-M. En ese momento, matizó que las líneas de investigación no se centraban en un 99 por ciento hacia el terrorismo islámico y que la vía de ETA todavía estaba abierta. El ex director del CNI ha reconocido que el entonces secretario de Estado de Comunicación, Alfredo Timermans, le llamó para que aclarara la información porque la que se estaba difundiendo era falsa.     

"El CNI no espía políticos"  

El portavoz de ERC en la comisión ha aprovechado su tiempo para intentar deslegitimar al CNI a raíz del informe publicado por El Mundo, que refleja los contactos telefónicos de Carod-Rovira con Otegi para provocar la mayor anormalidad posible el día de reflexión. Dezcallar ha sido contundente: "El CNI no espía políticos ni actividades políticas".

Dezcallar, el entonces jefe del espionaje, no trasladó a Interior la información que Moratinos y Zapatero manejaban sobre el 11-M

Libertad Digital. 17.09.2004

El que fuera ministro del Interior cuando se perpetraron los atentados de Madrid ha censurado que Moratinos no informara al Gobierno de los datos que le aportaron el mismo 11-M de 2004 sus "contactos árabes" sobre la posible autoría de la masacre. Tampoco lo hizo Zapatero. La información sí que la conoció el entonces jefe del espionaje, pero no se la trasladó a Interior. Durante la comisión, Dezcallar siguió silenciando este dato y reprochó al anterior Gobierno que le hubiera mantenido al margen de la investigación en las horas posteriores a la masacre. 

Ángel Acebes ha exigido explicaciones al ministro y al presidente Zapatero. “Es muy grave porque si tenía información que debería conocer el Gobierno hubiera sido de agradecer que hiciera una llamada para informarnos”. En declaraciones a La Mañana de la Cope, el ex ministro del Interior ha negado que tuviera conocimiento de la información que manejaba Moratinos el mismo 11-M, y que se la trasladó al máximo líder del PSOE, sobre la posible autoría de Al-Qaeda. “Ni una sola palabra, ni una sola llamada”, recibió Acebes. Ni él ni el presidente del Gobierno fueron informados por Moratinos, por Zapatero o por el entonces jefe del espionaje, Jorge Dezcallar. “Es muy grave porque si tenia algo relevante sobre la mayor tragedia y tenía información que debería conocer el Gobierno hubiera sido de agradecer que hiciera una llamada para informarnos. Tendera que explicarlo, él y Zapatero”.  

Acebes también ha sido rotundo al negar que esta información, que Moratinos sí transmitió a Dezcallar, llegara al presidente del Gobierno: “si hubiera sido trasladada con alguna verosimilitud al presidente yo lo sabría, pero no es así”. Tanto el ahora ministro de Exteriores como el actual embajador en Roma, premiado así por Zapatero nada más llegar a La Moncloa,  guardaron silencio al respecto y sólo medio año después de la masacre el propio Moratinos ha sido el que ha reconocido la información que le transmitieron sus “contactos árabes”.  “Ahora todo el mundo sabía desde el primer momento, el mismo 11-M, y algunos incluso antes, quiénes eran lo autores, cuando salvo Otegi nadie apuntó al terrorismo islámico”, ha recordado Acebes.