Inicial
Textos de Francisco Canals Vidal
artículos de Cristiandad de Barcelona

Datos biográficos de Francisco Canals Vidal

---------------------------

Laudatio
de Francisco Canals Vidal en su doctorado Honoris Causa por la Universitat Abat Oliba el 21 de abril de 2005
por Juan B. Vallet de Goytisolo

Es un honor para mí, que debo agradecer a la Universitat Abat Oliba CEU, la concesión del privilegio de apadrinar al Profesor Francisco Canals Vidal en su doctorado Honoris Causa por esta Universidad, la Pontificia y Real Universidad de Santo Tomás de Manila y la Universidad FASTA de Mar del Plata.

Al preguntarme a qué es debido este honor pienso que lo es, tan sólo, porque reúno tres condiciones. Primera, soy mayor en edad que el Doctor Canals: él nació en 1922 y yo, cinco
años antes, en 1917. Segunda, porque en nuestros respectivos ámbitos somos convencidos tomistas; yo, más a ras de tierra, en Derecho, Filosofía del Derecho y Metodología Jurídica, y él, a mayor altura y profundidad, en Filosofía y en Teología; incluso me considero en Metafísica discípulo suyo en la Teoría del Conocimiento. En tercer lugar, porque nos une una comunidad de ideales, como él me dice al dedicarme el ejemplar de su último libro con el que me ha obsequiado.

Francisco Canals Vidal, como ya he apuntado, nació en 1922 en Barcelona, donde estudió, entre 1929 y 1936, en el colegio de los Escolapios. Después de la guerra civil conoció a algunos jesuitas, por los que llegaría finalmente, años después, a tomar contacto con el que sería su maestro, el Padre Ramón Orlandis. En la Universidad de la Ciudad Condal cursó Derecho y Filosofía, doctorándose en Filosofía en la Universidad de Madrid en 1952, en Derecho en la Universidad de Barcelona en 1956, y en Teología en la Facultad de Teología de Catalunya en 1981. Fue profesor ayudante en la Sección de Filosofía de la Universidad de Barcelona desde 1949, y profesor encargado de curso de Teoría del Conocimiento desde 1956. Después, desde 1958 a 1967, catedrático numerario de Filosofía en el Instituto Jaime Balmes de Barcelona; y desde 1967 hasta 1988, catedrático de Metafísica (Ontología y Teodicea) de la Universidad de Barcelona.

El Doctor Canals había pensado en ser notario, pero su maestro y guía, el jesuita Padre Ramón Orlandis Despuig, le orientó por el camino al que él ha consagrado toda su vida y la mayor parte de sus investigaciones, llevándole al estudio de la Filosofía y, después, a su enseñanza, siguiendo siempre a Santo Tomás de Aquino, en cuyo conocimiento creo que, hoy en día, ha alcanzado el máximo grado de magisterio.

Es miembro de la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás de Aquino desde 1989; magister de la Maioricencis Schola Llullistica de Palma de Mallorca desde el 23 de marzo de 1982; ha sido miembro del extinto International Institute of the Heart of Jesus; miembro impulsor y fundador de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA), de la que fue vicepresidente internacional entre 1981 y 1986, año en que renunció a dicho cargo. Fue presidente de la Sección de Barcelona desde 1989 a 1991, así como presidente de la SITA en España, de la que hoy es Presidente Honorario.

Ha participado en numerosos congresos internacionales filosóficos y teológicos. Enumero, entre ellos, los siguientes: el VII Centenario de Santo Tomás (Roma-Nápoles, 1974), el VII Centenario de San Buenaventura (Roma, 1974), Teoría-Praxis (Génova-Barcelona, 1976), II Congreso Internacional del Lullismo (Miramar, Mallorca, 1976), Convengo en el Centenario de la Aeterni Patris (Roma, 1978), VIII Congreso Tomístico Internacional (Roma, 1986), IV Congreso Internacional Josefológico (Kalisz, Polonia, 1985), II Congreso Internacional de la SITA (Roma, 1986), IX Congreso de la Academia Romana (Roma, 1990), III Congreso Internacional de la SITA (Roma, 1991), Jornadas de la SITA (Barcelona 1993), congresos internacionales sobre la Sagrada Familia (Begues, Barcelona 1990, 1992 Y 1994), varias reuniones de amigos de la Ciudad Católica y habitualmente en las semanas de estudios josefológicos.

Además de estas actividades, son de destacar las que ha desarrollado como escritor, así como orientador y forjador de una pléyade de discípulos que, a su vez, ejercen la docencia de la Filosofía en España y fuera de ella, debiéndole su eclosión y definitivo impulso la conocida como "escuela tomista de Barcelona".

Como escritor ha publicado libros de Filosofía, Teología, Historia y Política: Cristianismo y revolución. Los orígenes románticos del cristianismo de izquierdas (1957), En torno al diálogo católico-protestante (1966), Para una fundamentación de la Metafísica (1967), Textos filosóficos de la Edad contemporánea (1974), Textos filosóficos de la Edad Media (1975), Historia de la filosofía medieval (1976), Política española. Pasado y futuro (1977), Cuestiones de fundamentación (1981), San José, Patriarca del pueblo de Dios (1982), Sobre la esencia del conocimiento (1987), Sant Tomàs d'Aquino. Antologia metafísica (1991), La tradición catalana en el siglo XVIII. Entre el absolutismo y la ilustración (1995), Miscelánea (1997, con ocasión de su septuagésimo quinto aniversario), Los siete primeros concilios. La formulación de la ortodoxia católica (2003) y Santo Tomás de Aquino, un pensamiento siempre actual y renovador (2004).

Además, ha participado en grandes obras colectivas y ha publicado numerosos artículos en revistas, especialmente en Cristiandad, pero también en Verbo, Convivium y Espíritu, así como en otras publicaciones de Barcelona, Madrid y Pamplona, y colabora habitualmente con artículos cortos en La montaña de San José (Santuario de San José de la Montaña, Barcelona).

Acerca de la personalidad del Doctor Canals Vidal, y en un contexto polémico, Josep Pla, habla de él con respetuoso elogio, reconociendo que

  • No es un hombre ligero, ni superficial, ni versátil. Lo que de él he leído responde a una gran lectura y mucha meditación. No creo que haya escrito ninguna frase abandonada a la frivolidad tan corriente en esta época. Por otra parte, este Profesor es un señor del ambiente tradicional del país, de un tradicionalismo muy elevado, reflexivo, fundamentado y valiente. Posición que me inspira un gran respeto, sobre todo si no va unida a forma alguna de ambición política, ni a las formas de envidia corrientes, siempre, en este país. Se trata de un Profesor de Metafísica de una gran apertura de compás y de muchos conocimientos, que, en gran parte, se han perdido en esta época, pero que son permanentes.
  • De la obra escrita del Doctor Canals quiero destacar, en este acto, por orden cronológico, cuatro obras:

    -Su estudio El 11 de septiembre de 1714, publicado en Cristiandad, números 557-558-559 de julio-agosto-septiembre de 1974, por el que tuve noticia de las Narraciones históricas de Francisco de Castellví, que me interesó tantísimo que motivó que la Fundación Elías de Tejada le encargara la publicación de su libro La tradición catalana en el siglo XVIII. Entre el absolutismo y la ilustración, y, así mismo, dio lugar a que la misma Fundación publicase, por vez primera, una edición crítica de dichas Narraciones, prologada por el propio Canals Vidal y revisada cuidadamente por dos miembros de Schola, José María Mundet y José María Alsina.

    -Su libro Sobre la esencia del conocimiento, del cual el autor de El pensamiento alemán de Kant a Heidegger, Eusebi Colomer, ha escrito, que le parece que "estamos ante un libro que hará historia" y que "cabe decir, sin ninguna exageración {que} es una de las obras filosóficas más importantes que han visto la luz en estos últimos decenios en el campo del pensamiento tomista". Yo lo cito en varias de mis Metodologías, pues me ha ayudado a clarificar el conocimiento de nuestro mecanismo intelectivo de las cosas singulares, conforme lo expusieron Aristóteles y Santo Tomás de Aquino, que sólo pasa de sensible a intelectivo a través de su correspondiente universal. Puedo conocer sensiblemente a Bobby y a Pedro, pero no los conozco intelectivamente si no me percato de que éste es un hombre de tal raza y caracteres generales, y de que Bobby es un perro, y no un gato o un lobo, con tales caracteres universales, para saber qué actitud puedo tener con ellos. Y; para captar cualquier universal, debo hacerlo por abstracción integrativa y elevarme, si es preciso, a nuevos grados de abstracción para alcanzar los universales trascendentales. Y no llego a poseer unos ni otros universales si no alcanzo su verbo mental, por el carácter locutivo del entender, en cuyo respectivo universal encuadramos los singulares correspondientes para conocerlos intelectivamente.

    Pero el libro tiene más enjundia. Lo explica Eusebi Colomer, que piensa que en él Canals viene a entender que el intento de Joseph Maréchal de superar el formalismo kantiano por el camino del dinamismo intelectual es radicalmente insuficiente, así como orientar su diálogo con Kant en una línea exclusivamente "logicista", "desatendiendo la tarea ineludible de elaborar una ontología del sujeto humano, en la cual la objetividad del conocimiento pueda hallar su raíz". Añadiendo en nota que Canals, en esa tarea, "lleva a término, en un marco metafísico ontológico, un cometido análogo al que Heidegger llevó a término en un marco ontológico-existencial en su conocido y genial estudio Kant y el problema de la metafísica". Y sigue el texto:

  • Canals, como antes Maréchal, intenta un diálogo crítico exigente y apasionado, entre Santo Tomás y los grandes pensadores de la Modernidad, Kant, sobre todo, pero también Descartes, Hegel y Heidegger. A lo largo de este diálogo se interroga a Tomás desde la modernidad y responde a la modernidad desde Tomás. El resultado de este diálogo, por lo que se refiere a Kant, no es tanto una contracrítica de la Crítica de la razón pura, sino el proyecto alternativo de una filosofía, capaz de asumir el reto del kantismo y de reafirmar el carácter activo del conocimiento humano, sin necesidad de vaciar de ser el pensamiento y de pensamiento el ser.
  • Armando Rigobello, profundizando en el pensamiento de Canals, advierte que

  • El conocimiento humano no se centra en el sujeto individual. Quien conoce es la persona humana, por toda su intencionalidad dirigida al universal y al infinito, y, por eso, capaz de trascender la propia individualidad psicológica y sus propios límites empíricos. Sólo la persona, realidad sustancial, metafísica, se puede transportar al ser sin encerrarse en operaciones psicológicas connotadas de relatividad. La conciencia trascendental no es la conciencia psicológica subjetiva con las apropiadas conexiones sociológicas, pero que aún no es suficiente para un conocimiento adecuado. El auténtico conocimiento trascendental consiste en "la relación que media entre la conciencia trascendental, o sujeto gnoseológico, y el hombre, la persona humana viva y concreta".

    El sujeto trascendental kantiano es ideado y, por tanto, es sólo uno de los términos, del mismo modo como otro de los términos es el sujeto como lugar de la asociación de actos y momentos de la conciencia subjetiva. El verdadero conocimiento conlleva la mediación de trascendentalidad y concreción personal. De la persona que no es significada por la indicada conciencia psicológica, sino por una singularidad mediata de la trascendentalidad. Para realizar esta mediación, la persona no puede reducirse a la simple subjetividad, es una realidad metafísica y, en consecuencia, se abre al ser, lo alcanza y no se cierra dentro del horizonte delimirado por la fruición estética, emotiva o de cualquier modo psicológica de la propia subjetividad. La contemplación es el cumplimiento de todo un universo de actos personales dirigidos a la verdad y al bien, actos de la vida ordinaria y, a la vez, de sus expresiones más elevadas.
  • -En Los siete primeros concilios. La formulación de la ortodoxia católica, de una manera sugestiva y gran luminosidad expone como, en ellos, se van rebatiendo las herejías que iban apareciendo acerca de la persona de Jesucristo, hasta quedar claro que, en una sola persona, "es verdadero "Dios in aeternum" de la misma naturaleza del Padre y del Espíritu Santo, y verdadero hombre, desde que fue engendrado por la gracia del Espíritu Santo en el seno virginal de María Santísima".

    -Estos últimos años, el Doctor Canals los ha dedicado a una labor de profundización en el conocimiento de la síntesis de Santo Tomás de Aquino para el diálogo interdisciplinar, cuyos resultados ha publicado en internet, en la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), por encargo del Arzobispo John Patrick Foley, Presidente del Pontificio Consejo de Comunicaciones Sociales, expresado en su carta de 28 de noviembre de 2002 y transmitido también personalmente por Monseñor Enrique Planas, coordinador general de la RIIAL, quien ha prologado el libro que recoge estos estudios.

    Fruto de este encargo del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales es su recientísimo libro Tomás de Aquino. Un pensamiento siempre actual y renovador, que tiene por objeto la síntesis filosófica de Santo Tomás de Aquino, su "coherencia y unidad sintética con que armoniza, al servicio del misterio revelado, las verdades racionales que pertenecen a lo perennemente válido del patrimonio filosófico humano", y logra la síntesis "en la tradición del pensamiento cristiano del sistema aristotélico con la herencia de San Agustín, con la admirable metafísica del espíritu humano como imagen de la Trinidad o con la herencia del neoplatonismo cristiano de los Padres griegos recibida por el magisterio de San Alberto Magno a través de la obra del Pseudo Dionisio Areopagita".

    Muestra que Santo Tomás nunca corrió el riesgo de confundir, como Spinoza, al Creador con su obra, ni a Dios con el mundo en un determinismo universal; ni el peligro de escindir, como Kant, el hombre nouménico y el hombre fenoménico, ni en el hombre un dualismo de contrarios, como la gnosis maniquea, situando la carne y el espíritu en una contradicción irreductible, porque comprendió que el mal sólo es "negatividad" o "privación". En la doctrina del Aquinate se afirma que "todo lo entitativo procede de la suprema causa buena divina, sin que se pueda atribuir a ésta la deficiencia de las elecciones de la criatura", debida sólo a su ignorancia, errores o pasiones. Santo Tomás, en su síntesis, con el instrumento de la analogía, tampoco incurre, como Hegel, en una dialéctica de opuestos ni sumerge el ser en devenir que lo absorba, sino que, para él, el ser "es la actualidad de todas las formas". Tiene la "comprensión del ser como acto y perfección de todas las cosas. {...} Una como 'composición' armónica en el pensamiento de lo que está sintetizado en la realidad".

    Muestra también el Doctor Francisco Canals Vidal que la afirmación del Aquinate de que "el Espíritu Santo procede libremente del Padre {...} nos lleva a una lectura de textos de Santo Tomás por la que descubrimos que en la misma libertad de las criaturas, la intención del bien y fin por sí amable es la raíz del libre albedrío respecto de todos los bienes contingentemente apetecibles".

    Así, el conocimiento aristotélico de las cosas es combinado y elevado por Santo Tomás en su síntesis con y por la concepción agustiniana del amor, en un saber amoroso como imagen del de Dios.

    Monseñor Enrique Planas, al final de su prólogo a este libro, escribe sobre el mismo y sobre el propio Profesor Canals este párrafo que transcribo:

  • Este volumen ofrece al lector una síntesis nueva, expresada en unas tesis que van mucho más allá de las veinticuatro tesis de la tradición reciente del pensamiento tomista. Las que creemos necesarias para el avance y maduración homogéneos del hombre actual. De poco hubieran servido las posibilidades y circunstancias favorables que ofrecen nuestros tiempos y que indiqué al principio, si no hubiéramos podido contar con un talento y esfuerzo de excepción, con la sabiduría y generosidad del Profesor Doctor Francisco Canals Vidal, uno de los grandes maestros del tomismo contemporáneo y fiel discípulo de aquel gran maestro y forjador de hombres que fue el Padre jesuita Ramón Orlandis.
  • Y en el siguiente añade que:

  • El Profesor Canals es sobre todo, al igual que su maestro el Padre Orlandis, formador de decenas de intelectuales que dictan su saber en múltiples ámbitos universitarios. En este volumen el autor nos muestra como ha sabido hacer propio y vital lo más decantado del pensamiento del Maestro de Aquino.
  • ------------------------------------------------------------------

    Datos biográficos y bibliográficos de Francisco Canals Vidal en riial.org

    (Red Informática de la Iglesia en America Latina www.riial.org)

    http://www.riial.org/stda/resenya.htm

    Nació en Barcelona en 1922. Desde 1944, se incorporó a Schola Cordis Iesu, y en ella se formó bajo la dirección del Padre Ramón Orlandis Despuig S.I., que le orientó también al estudio de Santo Tomás de Aquino. Está casado y es padre de once hijos.

    Es Doctor en Filosofía, en Derecho y en Teología. Fue profesor encargado de Teoría del Conocimiento en la Universidad de Barcelona (1956-1966), Catedrático de Filosofía del Instituto de Enseñanza Media Jaime Balmes de Barcelona (1958-1967) y Catedrático de Metafísica de la Universidad de Barcelona (1967-1987).

     Ha trabajado, desde 1944, en la revista barcelonesa Cristiandad. Escribió también en la revista universitaria Convivium y ha colaborado en la revista Verbo de Madrid. Entre 1961 y 1966 colaboró en la formación teológica de los que estudiaban en la Casa de Santiago de Barcelona preparándose para el sacerdocio.

    En la Fundación Balmesiana de Barcelona, se encargó del Curso de Teología durante tres trienios sucesivos (desde 1993 hasta 2002).

    Entre sus publicaciones citamos:

    - Historia de la Filosofía medieval, en el Curso de Filosofía tomista de la editorial Herder (Barcelona, 4ª edición);

    - En torno al diálogo católico-protestante de Herder (Barcelona, 1966);

    - Cuestiones de fundamentación, de Publicaciones y Ediciones de la Universidad de Barcelona (Barcelona, 1981);

    - San José, Patriarca del pueblo de Dios, de la Editorial Balmes (Barcelona, 1994, segunda edición), su tesis de Teología;

    - Sobre la esencia del conocimiento, de PPU (Barcelona, 1987);

    - Sant Tomàs d'Aquino, antologia metafisica, (traducción de Antoni Prevosti, Edicions 62, Barcelona 1991);

    - La tradición catalana en el siglo XVIII ante el Absolutismo y la Ilustración, (Fundación Elías de Tejada, Madrid 1995);

    - Los primeros siete Concilios: la formulación de la ortodoxia católica, (Editorial Scire, Barcelona 2003).

     

    Y entre sus artículos publicados en la revista Cristiandad:

    - “Sobre el carácter “científico” del conocimiento histórico” (nº 119, 1949);


    - “Sobre la organización política de la cristiandad medieval” (nº 205, 1952);

    - “Sobre la recomendación de la doctrina filosófica de Santo Tomás por el Magisterio de la Iglesia” (nº 239, 1954);

    - “Continuador del Padre Ramière” (nº 331, 1958);

    - “La lucha por la ortodoxia (desde Nicea a Constantinopla I)” (nº 346, 1959 y nº 347, 1960);

    - “El dogma cristológico y el culto moderno al Corazón de Jesús” (nº 352 , 1960); 


    - “Catalanismo y tradición catalana” (nº 362, 1961);

    - “La mariología en el diálogo católico-protestante” (nº 385 y 389-390, 1963);


    - “Ortodoxia” y “liberalismo” en el mundo protestante” (nº 397, 1964);

    - “Espiritualismo maniqueo” y “paternidad responsable” (nº 410, 1965);

    - “La familia de Nazaret, inicio de la Iglesia” (nº 419, 1966);

    - “Monismo y pluralismo en la vida social” (nº 444, 1968);

    - “Reino mesiánico” (nº 457, 1969);

    - “El culto al Corazón de Cristo ante la problemática humana de hoy” (nº 467, 1970), 

    - “La tensión integrismo-progresismo y el problema de la actualidad del tomismo” (nº 469-470, 1970);

    - “Santa Teresita del Niño Jesús, Doctor de la Iglesia” (nº 484, 1971);

    - “Consubstancial al Padre según la divinidad, consubstancial a nosotros según la humanidad” (nº 490, 1972);

    - “San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino: escolástica y filosofía cristiana” (nº 522-423, 1974);

    - “La filosofía del liberalismo y la ruina de Occidente” (nº 533-534, 1975);

    - “Derechos humanos y desprecio al hombre” (nº 548, 1976);

    - “La virginidad de María y la fe cristiana” (nº 563-564, 1978);

    - “Estado católico y absolutismo democrático” (nº 566, 1978);

    -“Comunión eclesial con Roma y solidaridad cristiana europea, fruto de una evangelización benedictina” (nº 600-601, 1981);

    - “La Iglesia consumada en la escatología intra-histórica de San Buenaventura” (nº 628-631, 1982);

    - “Anotaciones sobre el lenguaje de la fe católica en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio” (nº 720-723, 1991);

    - “Sobre la actualidad de las reglas ignacianas” (nº 720-723, 1991);

    - “La acción de Torras i Bages: inculturación de la fe católica en Cataluña” (nº 738-739, 1992);

    - “El Doctorado en la Iglesia de Santa Teresita del Niño Jesús” (nº 749-751, 1993);


    - “La doctrina de Francisco Suárez en el origen de la teología de la Sagrada Familia” (nº 760, 1994);

    - “Ignasi Casanovas Camprubí S.I.: su espiritualidad y acción apostólica” (nº 777-778, 1996);

    - “Gracia y salvación (Homenaje a Bartolomé María Xiberta O.C.)” (nº 779-780, 1996);

    - “Reflexión teológica sobre la situación contemporánea” (nº 817-818, 1999).

    - “La presencia de San José en la piedad y en la teología católicas, garantía de la conciencia de identidad de la Iglesia” (nº 845-846, 2001).

    Entre los artículos publicados en la revista Convivium citamos:

    - “El “Lumen intellectus agentis” en la “Ontología del conocimiento” de Santo Tomás” (nº 1);

    - “Sobre el sentido de la revolución copernicana” (nº 17-18);

    - “Sentido de la deducción subjetiva en el “intento capital” de la crítica” (nº 21);

    - “Analogía y dialéctica” (nº 24-25);

    - “Verdad trascendental y subsistencia espiritual en Santo Tomás” (nº 46).

    Pertenece a la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás y a la Sociedad Internacional Tomás de Aquino, y ha participado asiduamente en sus respectivos Congresos. Fue vicepresidente de aquella Sociedad, presidente de su sección española y de su subsección barcelonesa. Armando Rigobello habló de Francisco Canals como de “uno de los mayores pensadores tomistas de lengua española” (“La vitalidad filosófica española en relación con el pensamiento de Santo Tomás de Aquino”, en L´Osservatore romano de 18 de febrero de 1999, p. 3). Fue nombrado por Juan Pablo II, en 26 de abril de 2002, Caballero Comendador de la Orden de San Gregorio Magno.

    Es miembro de la Sociedad Iberoamericana de Josefología, y ha participado, desde 1980, en los Congresos Josefológicos Internacionales. Colaboró también con el Instituto Internacional del Corazón de Jesús. Es también Magister de la Maioricensis Schola Lullistica.

    Desde hace más de quince años ha escrito asiduamente en La Montaña de San José, órgano del Santuario de San José de la Montaña de Barcelona.

    ------------------------

    Noticia en ZENIT

    Ignacio de Loyola, ¿Doctor de la Iglesia? Asociaciones católicas piden que el fundador de los jesuitas reciba este reconocimiento.

    Barcelona, 8 enero 1998 (ZENIT)-

    Pocos meses después de declarar a Santa Teresa de Lisieux Doctora de la Iglesia, organizaciones católicas de diferentes países del mundo han lanzado la iniciativa de solicitar para San Ignacio de Loyola la misma declaración. La propuesta proviene, en buena parte, de miembros de obras de inspiración ignaciana como el Apostolado de la Oración, las Congregaciones Marianas, las Comunidades de Vida Cristiana, la Obra de Ejercicios, &c., así como religiosos y sacerdotes en distintos puntos del planeta.

    Francisco Canals Vidal, de la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás de Aquino y catedrático emérito de Metafísica de la Universidad de Barcelona, ha explicado las razones de esta petición en un artículo publicado en la revista «Cristiandad»:

    «La propia Iglesia, a través de sus máximos Pastores –explica el reconocido filósofo–, ha ido ofreciendo la doctrina de San Ignacio como una vía excelente para el crecimiento en la vida cristiana. El 25 de julio de 1922, el santo fue proclamado por el Papa Pio XI "Patrono de todos los ejercicios espirituales e institutos a ellos dedicados". En la encíclica «Mens Nostra», el 20 de diciembre de 1929, el mismo Papa hacía una formal recomendación universal del camino espiritual de San Ignacio, caso singularísimo en la historia de la Iglesia. Se refería a él como "tesoro que Dios ha manifestado a su Iglesia en estos últimos tiempos", que "adornado con plenas y reiteradas aprobaciones de la Santa Sede (…) ha producido durante casi cuatro siglos, grandes frutos de santidad". Este sería ya un argumento suficiente para la declaración del Doctorado.

    El doctor Canals considera que existen puntos comunes entre Teresa de Lisieux, e Ignacio. «No olvidemos que la doctrina de San Ignacio "es más práctica que especulativa", como dijo Francisco Suárez. Y que cuando el santo escribió el libro de los Ejercicios, todavía era un hombre sin estudios. Tanto en el caso de la santa carmelita de Lisieux como en el de Ignacio de Loyola, se trata de escritos "ilucidados por la virtud divina", es decir, recibidos por don y carisma del Espíritu Santo».

    Según esta teoría, también podría incluirse entre los doctores a uno de los más grandes y amados santos de la historia de la Iglesia, san Francisco de Asís. El catedrático catalán se muestra de acuerdo. «Entre otros motivos, porque el Pobrecillo ha sido ejemplo, modelo y acicate para numerosos santos y santas posteriores a él, entre otros el propio Ignacio. Más allá de las diferencias de estilo y modo de ser, ambos santos viven y enseñan el Evangelio y el amor a la Iglesia en forma eminente.

    El carisma doctoral es "palabra de sabiduría y ciencia, palabra de discernimiento de espíritus" (1Cor 12, 8-10). Tanto los Ejercicios de San Ignacio, como escritos más breves y poéticos como el Cántico de las Creaturas de San Francisco, o la impresionante Historia de un Alma, se apoyan sobre el fundamento de la fe, y de tal manera brilla en ellos la sana doctrina, que hallamos ahí una profesión luminosa de la fe católica».

    Pero, ¿no deberían ser los superiores de la Compañía quienes solicitaran el doctorado para San Ignacio. «Evidentemente. Pero ya ahora esta solicitud cuenta con el apoyo de multitudes de fieles de todo el mundo», responde Francisco Canals.»

    (Zenit, Agencia Internacional Católica de Noticias, 8 de enero de 1998, ZE980108-3.)

    Textos