El Arzobispado de Pamplona registra una fundación para gestionar colegios ante la escasez de religiosos

Diario de Noticias

Después de once meses de papeleos y trámites, la Fundación diocesana navarra para la Educación es ya una realidad. El pasado martes 15 de diciembre se publicó la resolución oficial del Gobierno foral que establece su creación, según señaló el responsable de Enseñanza del Arzobispado de Pamplona, Abel Arrieta. De momento, esta entidad gestionará los tres colegios que ya eran titularidad del Arzobispado de Pamplona (Hijas de la Caridad, de Vera y Mater Dei-Puy-Anderaz, de Estella, Ayegui y Abárzuza) y están "en plenas negociaciones" para la incorporación de otros tres. El objetivo de esta fundación es mantener la identidad cristiana de aquellos colegios navarros que sufren la falta de vocaciones y evitar así su cierre.

El proceso de creación ha sido largo pero la fundación es ya una realidad. "Queríamos hacerlo bien, es un tema complejo e importante, había que cerrar bien los estatutos... pero por fin ya la hemos registrado", explicó Arrieta, que destacó que "el Arzobispado decidió constituir esta entidad debido a la demanda que había de que existiese algo similar".

De momento, esta fundación ya gestiona los tres centros cuya titularidad era del Arzobispado y se encuentra "en plenas conversaciones" con otros tres. Sin embargo, Arrieta prefiere no desvelar el nombre de estos colegios "hasta que no haya nada oficial". Según explica, los centros que podrían estar interesados en formar parte de esta entidad son aquellos "que quieran mantener su ideario cristiano y les guste nuestra fundación". Porque, como recuerda Arrieta, existen otras fundaciones.

El Arzobispado lo tiene claro. La fundación está abierta a aceptar lo que quiera cada colegio "dentro de la viabilidad". "Se respetará la espiritualidad y el carisma de la congregación, sus fiestas...", señaló Arrieta. La titularidad de los centro podrá mantenerse o pasar al Arzobispado mientras que el profesorado será mayoritariamente laico, como ya ocurre en la práctica totalidad de colegios religiosos.

El futuro

De momento son tres y quizás en poco tiempo podrían aumentar a seis. Pero su oficialidad, en opinión de Arrieta, hará crecer el interés entre los centros y lo mismo ocurrirá con las solicitudes. Y es que la escasez de religiosos y religiosas es desde hace unos años una realidad y los centros de enseñanza tienen que buscar otras fórmulas para no cerrar sus puertas. El principal motivo: seguir atendiendo a la alta demanda que registran buena parte de los 40 colegios religiosos que hay en la Comunidad Foral.