El 11M de 2004

La juez pide en 2009 las actas de las muestras tomadas en los focos del 11M

2009-07-20 Libertad Digital

En el auto en el que acepta a trámite la querella de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra Sánchez Manzano, la juez pide a la unidad que le remita "todas las actas de recogida y custodia" de las muestras de los 12 focos del 11-M. Según El Mundo, también pide las hojas de incidencias.

En la información, el periodista Manuel Marraco señala que la reclamación busca aclarar el destino de todos los vestigios, muestras y pistas recogidos en los diferentes focos de los atentados ocurridos el 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Muchas de estas muestras nunca llegaron a la Audiencia Nacional pese a que en su día, los tedax que se acercaron a las zonas de los atentados recogieron una gran cantidad de objetos de los doce focos, aunque los ocho peritos de la pericial definitiva tuvieron que trabajar sólo con 23 muestras, algo que reflejaron en su informe.

El Mundo recuerda que lo mismo fue solicitado por la abogada Manuela Rubio en nombre de Gabriel Moris el pasado mes de marzo. Lo que busca el perito y padre de un fallecido en el 11-M –de lo que por el momento no se ha pronunciado el juez pero sí la Fiscalía que considera cerrado el capítulo de los explosivos– es que se investigue la razón por la que Sánchez Manzano no entregó al juez Del Olmo las muestras de la explosión controlada en el andén de la estación de El Pozo. De hecho, en ese sentido se aportó una foto de portada de El Mundo en la que se ve claramente cómo uno de los agentes introduce en una bolsa parte de la bomba que quedó de la explosión.

La juez de la querella de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M también ha pedido que se le envíe el informe sobre el explosivo de la T-4, para verificar el protocolo que debió seguirse el 11-M ya que en ese caso las muestras fueron enviadas a la Policía Científica. En sus pruebas por la querella del ex jefe de los Tedax contra el diari, El Mundo señala que ese procedimiento se incumplió, algo que probó un informe del propio ministerio del Interior y que confirmó Miguel Ángel Santano, comisario general de la Policía Científica, en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander.

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Lo único importante

20 de julio de 2009 Luis del Pino

Cuanto más se mueve el 11-M, más aprieta El País al PP con el caso Gürtel. Por mera casualidad, supongo.

Hoy desvela el periódico El Mundo que la juez que lleva el asunto de la querella de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra Sánchez Manzano ha acordado requerir a la unidad de Tedax que remita todas las actas de recogida de muestras del 11-M.

Lo que hubiera debido hacer el juez Del Olmo, lo que hubiera debido hacer el tribunal del 11-M, lo que hubieran debido hacer los jueces de la Audiencia Nacional, al final lo va a terminar haciendo una juez de Plaza de Castilla a quien le ha tocado en suerte esta querella. De lo que cabe extraer muchas lecciones.

La primera, que la Audiencia Nacional es un pozo sin fondo donde todo se puede retrasar hasta el infinito y más allá, porque no son las simples consideraciones judiciales las que dictan la actuación de los jueces de la Audiencia. Las interferencias políticas han terminado convirtiendo a la Audiencia Nacional en un auténtico tapón para la Justicia. Especialmente en el tema del 11-M.

La segunda, que los magistrados que trabajan en los juzgados de instrucción y de primera instancia no están sometidos, a diferencia de sus colegas de instancias superiores, a los dictados del poder político, lo cual permite albergar la esperanza de que las víctimas del 11-M puedan ver satisfechas sus demandas de Justicia por esa vía. Con lo cual van a ser muchos los que queden en evidencia en esas instancias superiores, porque tuvieron la oportunidad de actuar y no lo hicieron.

La tercera, que todos los intentos realizados hasta el momento por enterrar el 11-M han fracasado, igual que fracasarán los intentos futuros. Porque se ha pretendido tapar la masacre no ya negando la Justicia a las víctimas con una versión falsa, sino con una versión que constituía una burla al simple sentido común. Con lo que, al final, los defensores de la versión oficial no han conseguido ni engañar a las víctimas de la masacre, ni convencer a la opinión pública de que todo estaba claro.

Pase lo que pase con la querella presentada por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, lo que ya nadie podrá evitar es que haya mucha gente que se vea obligada a responder a muchas preguntas. Y a retratarse convenientemente. Y a dar explicaciones acerca de esas manipulaciones iniciales de la investigación, que permitieron basar todo el sumario del 11-M en una mochila falsa que alguien hizo aparecer en una comisaría.

Un día antes de conocer la sentencia del 11-M que emitió el tribunal presidido por Gómez Bermúdez,
publiqué un hilo en este blog en el que decía que lo único importante de la sentencia era el asunto de las pruebas. Algunos me dijeron que ese hilo era un suicidio, porque el tribunal nunca echaría abajo la instrucción y yo iba a quedar con el culo al aire. Efectivamente, así fue: el tribunal del 11-M sólo se atrevió a descartar una de las pruebas fundamentales del caso (el Skoda Fabia) y convalidó de forma expresa la instrucción del sumario. Así que, durante algunas semanas, recibimos más palos que una estera.

Sin embargo, veinte meses después de aquella sentencia, si de algo me siento satisfecho es, precisamente, de aquel concreto hilo del blog. Si algo bueno hemos hecho desde esta página a lo largo de todo este tiempo es, precisamente, situar el debate en el único lugar donde, al final, nadie puede manipular las cosas: en el campo de las pruebas.

Centrándonos en las pruebas, preguntando por qué se eliminaron unas o por qué se añadieron otras, contrastando cada afirmación que se incluyó en el sumario, los que al final terminan, antes o después, quedando con el culo al aire son aquellos que han insultado la inteligencia de la gente pretendiendo hacerles comulgar con ruedas de molino.

Gracias a la querella de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, tenemos una nueva oportunidad de preguntar por las pruebas desaparecidas del 11-M. Lo cual constituye, independientemente de lo que pase al final, una noticia excelente.

Porque lo único importante, a estas alturas, es saber qué narices pasó con todas las evidencias retiradas de los trenes y luego escamoteadas. Evidencias con las que se hubiera podido, con las que se hubiera debido, construir un verdadero sumario. Y llegar a unos verdaderos culpables.