El manifiesto de los eclesiásticos
que dicen ofrecerse como mediadores de paz repite lo que dice la
ETA
Convierte la "paz" y la "democracia" en
supersticiones sin darse cuenta de que son las capuchas blancas
de la ETA
4.04.2007 Un nuevo
obstáculo para la paz es el manifiesto de los eclesiásticos
colaboracionistas con el proceso de rendición llamado "proceso
de paz". El "proceso de paz" multiplica
ya los obstáculos para la paz porque revitaliza a la ETA
y elige el camino equivocado,
porque no lleva a la paz, e indebido, porque
premia a los terroristas.
El manifiesto de los eclesiásticos que dicen ofrecerse como
mediadores de paz repite lo que dice la ETA. La coincidencia no
es por casualidad. Y es que muchos de esos eclesiásticos no
saben nada de política, pero algunos otros son de la ETA o
recogenueces. Estos aprovechan esa ignorancia de la mayoría para
intentar salvar de la derrota la maniobra del proceso de
rendición llamado "proceso de paz". Una maniobra
promovida por el nacionalismo terrorista (que tratan de
aprovechar los recogenueces).
Las condiciones que hay que aceptar para seguir con el
"proceso de paz" impiden la paz y son obstáculos para
la paz:
la impunidad de los terroristas y la admisión de su
presentación a las elecciones,
el apoyo al "órgano común permanente" de Navarra y
Vascongadas, como primer paso para la territorialidad,
el ámbito "vasco" y "democrático" de
decisión, como paso a la territorialidad.
Promover rogativas o peregrinaciones a Aránzazu para pedir por
la paz y para que la paz venga del "proceso de paz"
es como pedir la curación del cáncer y que la curación del
cáncer venga del ajo o de los baños de luz lunar. Es carecer de
ciencia y de fe.
Demuestran no saber nada de la paz, ni de la religión. Sustituyen la religión por la
supestición y la paz por la rendición sin lucha, que traerá
más terrorismo.
Hacer rezar por el "proceso de paz" es como pedir la
finalización de la lucha contra el cáncer en vez de pedir la
victoria contra el cáncer, la curación del cáncer.
Es maniqueísmo afirmar que es contraria a la paz la lucha hasta
la victoria y la curación.
Es convertir la "paz" y la "democracia"
en superstición sin darse cuenta de que esas atractivas palabras
son las capuchas blancas de la ETA. Las usó al
proclamar "el alto el fuego permanente" el 22 de marzo
de 2006 para inaugurar el "proceso de paz" y vencer
definitivamente.
El cáncer es el nacionalismo y el marxismo. Los atentados son como el dolor que produce el tumor maligno cuando invade los tejidos y órganos. Pretenden combatir el dolor con opiáceos.
Con radioterapia, quimioterapia o cirugía se combate el cáncer. Y con la estricta prevención de cancerígenos. Mientras se reza para que desaparezca el cáncer por milagro o por el acierto de los médicos. Y para que no decaiga la lucha contra el cáncer hasta la victoria.
A Dios rogando y con el mazo dando. Rogando que Dios nos conceda o bien que nosotros demos con el mazo y acertemos con el mazazo, o bien que Él resuelva el asunto directa o indirectamente, aunque no acertemos o no seamos capaces de intentarlo.
Pedimos a Dios, por medio de la Virgen de Aránzazu, lo contrario que esos eclesiásticos del manifiesto: la perseverancia y acierto en la lucha hasta la victoria completa sobre "el proceso de paz" que elimine el terrorismo y su raíz con la erradicación del nacionalismo y del marxismo de las acciones, los corazones y las palabras; la conversión de los terroristas; la eliminación de la hipocresía; y la liberación de Navarra y de Vascongadas.
Al promover rogativas y al hacer firmar el manifiesto presentándose como mediadores por "el proceso de paz" han corrido un nuevo riesgo y es que sea la mediadora la Virgen de la Paz y que les alcance que Dios nos conceda su paz, que es la derrota total del nacionalismo tanto del terrorista como del recogenueces, la conversión de los terroristas, el desenmascaramiento de los hipócritas, la libertad de Navarra y también de Vascongadas.
Y ya han conseguido que desde ahora pidamos en voz alta en las oraciones de los fieles lo que siempre hemos pedido en la Iglesia: la intensificación de la resistencia y la lucha contra el nacionalismo, contra la hipocresía y contra el terrorismo, la libertad de Navarra y también de Vascongadas, la derrota del proceso de rendición llamado "de paz" y el fracaso de los que controlan a esos eclesiásticos.
El pueblo de Dios no admite ya que como religión se dé opio al pueblo. No aguanta ya más como oraciones de los fieles lo que dicen eclesiásticos infieles, maniqueos y supersticiosos. También está más que harto desde hace décadas de su "creatividad", de sus malos sermones, de lo que enseñan en las clases de religión, en los Seminarios y en los colegios confesionales esos eclesiásticos infieles, maniqueos y supersticiosos. Y de que así hayan vaciado de fieles y de seminaristas la Iglesia, y llevado al clero al envejecimiento de 65 años de edad media, cuando todo lo empezaron a hacer en nombre de los curas jóvenes. y hoy los que no han colgado los hábitos y su propia fe, tienen un promedio de 65 años. Basta ya.
Tú lo quisiste,
fraile mostén;
tú lo quisiste,
tú te lo ten